En los últimos años, los consumidores han notado un progresivo aumento en los precios de la energía, lo que ha llevado a un mayor número de personas a revisar sus contratos energéticos en busca de alternativas más económicas para sus hogares que les permitan ahorrar sin necesidad de cambiar sus hábitos de consumo.
Cuando se trata de dar de alta la electricidad en un hogar o de renovar un contrato, hay muchas opciones disponibles para elegir, ya que actualmente hay numerosas compañías ofreciendo servicios energéticos. Esto ha generado una competencia entre ellas para atraer al mayor número posible de consumidores.
Por esta razón, en este artículo discutiremos las diversas opciones energéticas disponibles para contratar a la hora de necesitar dar de alta la luz, puesto que los contratos de electricidad se pueden formalizar en dos mercados energéticos diferentes: el mercado libre y el mercado regulado de electricidad, cada uno con características distintivas que analizaremos a continuación.
Los acuerdos celebrados dentro del ámbito del mercado libre de electricidad pueden ser celebrados y firmados con una variedad de compañías, dado que en este gran mercado operan múltiples empresas que proporcionan servicios con términos y condiciones contractuales específicos con el propósito de atraer a su clientela objetivo.
Esto quiere decir que las compañías compiten entre sí por ofrecer las condiciones más llamativas de contratación.
Las compañías que participan en este mercado tienen la capacidad de ofrecer a sus potenciales clientes una amplia gama de precios, promociones y descuentos, compitiendo entre sí para ofrecer las condiciones contractuales más beneficiosas a los usuarios. Esto da lugar a una variedad de tarifas diferentes que buscan adaptarse a las necesidades de cada tipo de cliente, puesto que las necesidades son muy diversas.
Los consumidores que eligen tener sus contratos en este mercado pueden seleccionar la potencia que consideren adecuada para sus hogares, sin restricciones. No obstante, es importante señalar que los contratos establecidos en este ámbito no son elegibles para recibir la ayuda estatal conocida como bono social eléctrico.
Los contratos de suministro eléctrico formalizados bajo las condiciones del mercado regulado de electricidad solo pueden ser celebrados con un conjunto limitado de compañías comercializadoras conocidas como comercializadoras de referencia.
Estas empresas no tienen la libertad para establecer las condiciones contractuales que ofrecen a los usuarios, ya que todas ellas proporcionan las mismas condiciones, ofreciendo únicamente la tarifa denominada PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), en la cual el Estado de manera unilateral establece el precio de la energía.
La tarifa PVPC se caracteriza por tener diferentes periodos tarifarios, lo que implica que la energía tiene precios variables dependiendo de la hora en que se consume. Cada día se divide en tres periodos con precios distintos: valle, llano y punta, de manera que se puede conocer de manera diaria a qué hora es más barata la luz.
Las comercializadoras de referencia no tienen la autorización para incluir cláusulas de permanencia obligatoria ni pueden ofrecer promociones o descuentos. Además, se establece un límite máximo de potencia contratada de 10 kW para los usuarios que se decanten por este mercado, el cual no puede ser superado bajo ninguna circunstancia.
A pesar de estas restricciones, los usuarios con contratos bajo estas condiciones pueden acceder a los beneficios proporcionados por el bono social eléctrico. Este bono representa una ayuda para el pago de las facturas destinada a los consumidores más vulnerables, siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos en la solicitud.
En el momento de formalizar un contrato de electricidad, resulta fundamental analizar la tendencia presente en los precios de la luz antes de tomar una decisión sobre qué mercado elegir. La elección entre el mercado regulado y el mercado libre estará fuertemente influenciada por las fluctuaciones en los mercados mayoristas de electricidad.
Cuando los precios de la electricidad están en alza, es decir, cuando los costes de la energía están aumentando, por lo general el mercado libre ofrece condiciones más ventajosas en comparación con el mercado regulado. En estas circunstancias, optar por el mercado libre se convierte en la opción más favorable para la contratación.
En contraste, si en el momento de comenzar el suministro de luz, la tendencia de los precios de la electricidad es descendente, es probable que las condiciones del mercado regulado resulten más favorables en comparación con la mayoría de las opciones ofrecidas en el mercado libre. Esto se debe a que los precios en el mercado regulado suelen situarse en un nivel más bajo en comparación con los del mercado libre.
Además de la selección del contrato más acorde a las demandas de energía y a la situación del mercado, existen algunos métodos para conseguir ahorrar en las facturas mensuales de la luz de manera adicional al contrato elegido, algunos de ellos son:
- Instalar placas solares para complementar el suministro eléctrico, de manera que una parte de la energía consumida sea autoproducida en la propia vivienda.
- Adaptar los horarios de consumo a las horas en las que la energía sea más económica en los casos en los que se cuente con tarifas de discriminación horaria.
- Hacer un uso eficiente de los aparatos eléctricos y electrónicos, evitando despilfarros innecesarios.
- Sustituir los electrodomésticos antiguos por otros más modernos y eficientes que permitan reducir las necesidades energéticas gracias a su mayor eficiencia energética.